[Por Dina Escalante, comando por Jeannette Jara UK] Agradezco la invitación a dar información sobre las próximas elecciones presidenciales en Chile para el 16 de Noviembre de 2025. Pero, primero que todo y a nombre del Partido Comunista de Chile, quiero expresar la mas profunda condena al establecimiento de una armada de guerra de Estados Unidos frente a la costa de Venezuela. Este acto violento representa un acto de agresión contra toda Latinoamérica. Nuestra más profunda solidaridad con el pueblo de Venezuela. Como hemos gritado antes: Yankee Go Home!

Centrándonos en Chile. Chile ha llegado a ser un Paradiso neoliberal. Todo se ha privatizado. Salud, educación, agua, electricidad, servicios de telefonía, gas, seguridad social, pensiones, carreteras, ríos, lagos y la mayor parte de nuestro mar son ahora poseídas por capital privado, nacional e internacional, lo que pone en serio riesgo nuestra soberanía. Este modelo, impuesto por la dictadura con represión y tortura, fue continuado con falsos argumentos de supuesta modernización y negociaciones con una derecha que se beneficio de la creciente privatización.
El resultado es, que en Chile, el 10% más rico posee 80% de su producto bruto y el 1% más rico posee 50% de su riqueza. Por tanto, estas elecciones toman lugar en un contexto donde Chile esta dominado por un nivel de desigualdad socioeconómico sin precedentes, por 30 años de esperanzas fallidas y la emergencia de la ultraderecha.
Frente a la próxima elección, las fuerzas progresistas se comprometieron a formar una coalición bajo un candidato único que sería elegido por el pueblo en elecciones primarias. Y es en esta elección que Jeannette Jara es electa como candidata presidencial, con más del 60% de los votos, en junio pasado.
Jeannette Jara, de 51 años y de humildes comienzos, es una figura prominente del Partido Comunista y ha sido Ministra del Trabajo en el gobierno actual. Como Ministra se hizo responsable para sacar adelante medidas que favorecieran a la clase trabajadora. Estas son: promulgar la Ley Karin para erradicar el acoso en el trabajo, la ley que reduce las horas de trabajo semanal de 45 a 40 horas, el incremento de la pensión básica y también el aumento del salario mínimo.
La coalición política que apoya la candidatura de Jeannette Jara incluye 12 partidos políticos, siendo los principales los partidos Comunista y Socialista, y el Frente Amplio.
Jeannette Jara se ha desenvuelto muy bien en entrevistas de televisión y radio y, especialmente, en debates con los candidatos de derecha. Su carisma, empatía, honestidad y experiencia de vida la han acercado al pueblo y esto se ha hecho evidente.
Su campaña se ha alejado de las formas tradicionales de marketing político que utilizan otras campañas. Su estrategia es la campaña puerta a puerta, comuna a comuna y ciudad a ciudad, donde los comandos se encuentran con los electores y se habla y escucha con ellos. Jeannette Jara acaba de completar el primer recorrido del país y planea otros más. Su campaña ha inspirado varias iniciativas espontáneas, más allá de las organizaciones sociales ya establecidas como “Bailadores de cumbia con Jeannette”, “Evangélicos con Jeannette”, “Universidades privadas con Jeannette”, “Profesores con Jeannette” y mas aun, “Chungungos con Jeannette”.
El programa publicado por el comando de Jeannette Jara incluyó 177 medidas enfocadas en el crecimiento económico justo, sostenible e inclusivo con énfasis en seguridad, democracia, salud, vivienda y educación.
Pero, recientemente, Jeannette Jara ha indicado que este programa ofrece las directrices generales de un programa que deberá incluir todas las demandas que se han recogido durante su recorrido por el país.
En conclusión, Jeannette Jara como candidata presidencial ha movido la agenda hacia la izquierda.
En relación a los partidos de derecha, estos no pudieron ponerse de acuerdo en crear una coalición y decidieron no participar en las primarias. Todos ellos han apoyado a Pinochet y han presentado programas cuya retórica esconde el deseo de profundizar el neoliberalismo impulsado por la dictadura. La única diferencia parece ser quién representa la derecha tradicional, quién representa la ultraderecha o quién es más radical.
El principal contendiente es José Antonio Kast, hijo de un miembro del partido nazi alemán y, además, un fervoroso y nostálgico admirador de la dictadura de Pinochet.
Kast y su campaña son ideológicamente de ultra-derecha. Él es el líder principal del Partido Republicano que busca profundizar el sistema neoliberal en Chile. Hay mucha evidencia sobre su asociación con Bolsonaro en Brasil y Milei en Argentina, y además ha buscado conectarse con la ultraderecha mundial, especialmente con Vox en España.
El programa de Kast es básicamente “una política de tierra quemada”: destruir servicios públicos, privatizar todo lo que sea esencial, estrangular las universidades estatales, abandonar a los más débiles y retornar el control total de la salud, educación y vejez al mercado. Un país donde el que no pueda pagar no tendrá derecho a pedir. Y aquellos que se atrevan a protestar serán reprimidos. En resumen, Kast usará la motosierra de Milei.
Así, las opciones en la elección que se aproxima en Chile son duramente claras: O Jeannette Jara gana la presidencia y conduce un programa social y económico que disminuye las desigualdades y mejora la vida de millones de chilenos y, por sobre todo, preserva la democracia. O Kast, que si es elegido incrementará las desigualdades sin ningún remordimiento y debilitará la democracia al más puro estilo Pinochetista.
Es posible que necesitemos de su apoyo solidario otra vez. Esperemos que no lleguemos a ese punto. Jeannette Jara es la candidata en contra del pinochetismo que levanta su fea cara otra vez.
Del pasado vienen estos gritos. ¡NO PASARÁN! ¡VENCEREMOS!
¡Viva Latinoamérica!
¡Viva Chile!
